Chocolate

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Templar Chocolate

 

Como templar choccolate
El templado es un proceso consistente en calentar y enfriar suavemente el chocolate para estabilizar la emulsión del cacao sólido y de la mantequilla. Esta técnica la emplean normalmente los profesionales en la elaboración de chocolate de cobertura. Ello hace que el chocolate se encoja rápidamente (lo que permite retirarlo fácilmente de un molde, por ejemplo al hacer huevos de Pascua), o mantenerlo a temperatura ambiente durante varias semanas o incluso meses sin que pierda su aspecto y su brillo exterior. Todo el chocolate sólido pasa por un proceso de templado en su elaboración, aunque pierde su "temple" y tiene que ser templado de nuevo a menos que vaya a usarse inmediatamente. El chocolate sin templar tiende a perder su lozanía y a volverse mate, adquiriendo una apariencia turbia y veteada. Esto puede evitarse si el chocolate, una vez fundido, se guarda inmediatamente en la nevera: al enfriarse el chocolate, la manteca de cacao se solidifica y de este modo se evita que aflore a la superficie y que la "enturbie". La confección de pasteles y postres de chocolate normalmente no requiere templado, que es un procedimiento complicado y requiere algo de práctica. De todos modos, es interesante conocer esta técnica por si hay que elaborar adornos sofisticados, baños de chocolate o figuras moldeadas. La mayor parte de adornos pueden hacerse sin templado a condición de que sean enfriados inmediatamente.

Equipo
Para el templado del chocolate se necesita una losa de mármol fría o una superficie similar, como por ejemplo una fuente de horno invertida. Un raspador de plástico flexible es el instrumento ideal para esparcir el chocolate, pero se puede usar una espátula. Dado que la temperatura es crucial, se necesita un termómetro de cocina. Puede encontrarlos en las tiendas especializadas en alimentación, donde también podrá adquirir tabletas de chocolate ya templado, listas para usar

Templar Chocolate

1 Partir el chocolate a trozos pequeños y colocarlo en un recipiente colocado sobre una olla con agua hirviendo. Dejar calentar poco a poco hasta que se funda el chocolate.

Templar Chocolate

2 Retirar del fuego. Con una cuchara, verter las 3/4 partes del chocolate fundido por encima de una losa de mármol frío u otra superficie de trabajo lisa, fría y no porosa.

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3 Con ayuda de un raspador de plástico flexible o de una espátula, esparcir el chocolate en una capa fina, y luego recogerlo con la cuchara antes de esparcirlo de nuevo. Repetir esta secuencia varias veces, sin dejar reposar el chocolate, durante unos 5 minutos.

Templar Chocolate

4 Con un termómetro especial de cocina, comprobar la temperatura del chocolate a medida que se lo va trabajando. Cuando alcance los 28°C, echar de nuevo el chocolate en el interior de la cajuela y removerlo junto con el chocolate que se había dejado en ella.

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5 Con la adición del chocolate caliente, la temperarura debe subir hasta los 32°C, momento en que el chocolate está listo para ser utilizado. Para comprobarlo, verter un poco de chocolate con la cuchara sobre el mármol; tiene que solidificarse rápidamente.

Como conservar el chocolate
El chocolate puede guardarse hasta un año sin problemas siempre que las condiciones sean favorables. Esto significa un lugar seco con una temperatura de unos 20°C. A temperaturas más altas, pueden aparecer unas rayas blanquecinas en el chocolate, al aflorar las sustancias grasas a la superficie. Aunque eso no echa a perder el sabor, estropea la apariencia del chocolate, haciendo imposible su uso en decoración. Siempre que haya que almacenar chocolate, tiene que estar frío y seco. Colocarlo en un recipiente de cierre hermético, lejos de alimentos y otras sustancias muy olorosas. Compruebe las fechas de caducidad de los envoltorios.