Tarta de trufa
PARA 12 PERSONAS
115 g de harina de trigo blanca
30 g de cacao en polvo
50 g de azúcar refinado
2,5 ml / 1 cucharadita de sal
115 g de mantequilla sin sal a trocitos
1 yema de huevo
15-30 ml / 1-2 cucharadas de agua helada
25 g de chocolate blanco o con leche de la
mejor calidad, fundido
nata batida, para servir (opcional)
PARA EL RELLENO DE TRUFA
350 ml de crema de leche doble
350 g de chocolate amargo para cobertura de
primera calidad, cortado a trozos
50 g / 4 cucharadas de mantequilla sin sal,
cortada a trozos pequeños
30 ml / 2 cucharadas de coñac o licor
1 Preparar la pasta. Tamizar la harina y el cacao en una ensaladera. En un robot de cocina con la hoja metálica, procesar la mixtura de la harina junto con el azúcar y la sal. Añadir la mantequilla y mezclar durante 15-20 segundos, hasta obtener una masa de consistencia parecida a unas gachas.
2 En una ensaladera, batir ligeramente la yema junto con el agua helada. Añadir a la mixtura de harina y mezclar hasta que la masa empiece a pegarse. Extender la masa sobre una hoja de papel transparente. Usar el papel para darle a la masa forma de disco plano. Envolver bien. Enfriar en la nevera durante un par de horas, hasta que la masa esté firme.
3 Untar ligeramente de mantequilla una tartera redonda de base removible de 23 cm de diámetro. Dejar reblandecer un poco la masa y luego extenderla con el rodillo en forma de disco de unos 28 cm de diámetro y unos 5 mm de espesor. Retirar el papel de la parte de arriba y dar la vuelta a la masa y ponerla en una tartera. Retirar el papel de la parte inferior. Amoldar la masa a la tartera. Pincharla con un tenedor. Dejar enfriar en la nevera 1 hora.
4 Precalentar el horno a 180°C/Gas 4. Forrar la tartera con papel de aluminio; llenarla con legumbres secas. Hornear unos 5-7 minutos. Retirar el papel de aluminio y las legumbres, poner de nuevo en el horno otros 5-7 minutos, hasta que la pasta esté firme. Dejar enfriar sobre una rejilla, sin desmoldar.

5 Preparar el relleno. En un cazo mediano a fuego moderado, hervir la crema de leche. Retirar el cazo del fuego y echar en él el chocolate hasta que se funda en una masa cremosa. Incorporar la mantequilla y el coñac o el licor. Echar esta masa en la tartera preparada, inclinándola a un lado y otro para nivelar la superficie. No tocar la superficie del relleno para no perder su reluciente acabado.

6 Poner el chocolate fundido en una manga pastelera y cortar el extremo de la misma. Dejar caer gotitas de chocolate sobre la superficie de la tarta y pasar un espetón de madera o un mondadientes por encima del chocolate para crear un efecto de jaspeado. Dejar enfriar en la nevera 2-3 horas, hasta que esté firme. Antes de servir, dejar que se reblandezca a temperatura ambiente.
