Barritas de chocolate y nueces
PARA 24 PORCIONES
50 g de nueces
50 g de azúcar refinado
115 g de harina blanca de trigo, tamizada
75 g de mantequilla sin sal, a trozos
PARA EL ADORNO
25 g / 2 cucharadas de mantequilla sin sal
75 ml / 5 cucharadas de agua
25 g de cacao en polvo
115 g de azúcar refinado
5 ml / 1 cucharadita de esencia de vainilla
una pizca de sal
2 huevos azúcar lustre, para espolvorear
1 Precalentar el horno a 180°C/Gas 4. Untar de mantequilla la base y los lados de una tartera cuadrada de 20 cm de lado.

2 Triturar las nueces junto con una o dos cucharadas de agua en un robot de cocina, en una licuadora o en un molinillo de café.
3 En una ensaladera, mezclar las nueces con el azúcar restante y la harina. Trabajando con las manos, mezclar con la mantequilla hasta obtener una masa de consistencia grumosa. Alternativamente, procesar los ingredientes en un robot de cocina hasta obtener una masa de consistencia grumosa.

4 Distribuir la mixtura sobre la base de la tartera y hornear durante unos 25 minutos.

5 Mientras, preparar el adorno. Calentar la mantequilla junto con el agua en un cazo a fuego medio. Cuando toda la mantequilla se haya fundido, incorporar poco a poco el cacao en polvo y el azúcar refinado. Retirar del fuego, añadir la esencia de vainilla y la sal y dejar enfriar esta mixtura durante unos 5 minutos. Incorporar los huevos hasta formar una masa homogénea.

6 Esparcir este relleno sobre la masa horneada, poner de nuevo la tartera en el horno y proseguir la cocción durante otros 20 minutos, hasta que esté firme. Dejar enfriar sobre la rejilla sin sacar de la tartera.
7 Cuando la masa se haya enfriado, marcar las porciones (6x2,5 cm). Dejar enfriar completamente, cortar las porciones y dejarlas en la rejilla. Espolvorear con azúcar lustre. Distribuir las porciones en una fuente y servir.
Consejo
Puede utilizar pulpas de nuez envasadas. Son más baratas que las nueces enteras y sirven exactamente igual para hacer esta receta. Las almendras molidas también pueden utilizarse pero, debido a que son más finas, hay que tener cuidado de no triturarlas excesivamente o se corre el peligro de que la masa resultante sea demasiado aceitosa.
