Poderes terapéuticos del chococolate
En los siglos XVII y XVIII se escribió mucho sobre las propiedades terapéuticas del chocolate. La creencia de los aztecas en el poder del chocolate viajó con éste, y fabricantes y conversos divulgaron sus propiedades como antídoto contra el cansancio y la debilidad. Soldados, eruditos y clérigos lo usaron durante períodos de prolongado esfuerzo físico, intelectual o espiritual Ahora sabemos que son las grasas y los carbohidratos del chocolate los que proporcionan combustible al cuerpo Su contenido en grasas significa que el chocolate es un alimento que se digiere poco a poco y produce una sensación de saciedad. Su contenido en hierro, que lleva oxígeno al cerebro, puede tener como consecuencia un incremento de la actividad mental, aunque no está demostrado totalmente.
Análisis nutricional
Aunque la relevancia del análisis nutricional es cuestionable si el nivel de cacao sólido o la marca de chocolate empleada no son conocidos, podemos ver por esta tabla comparativa que el chocolate sin leche, considerado como infinitamente superior, no arroja unos resultados tan buenos como sería de esperar. Al no contener leche, este tipo de chocolate aporta la mitad de proteínas que el chocolate blanco o con leche, y mucho menos calcio. Las proteínas son vitales para el crecimiento, restauración y mantenimiento del cuerpo; el calcio es esencial para la contracción muscular, incluyendo los músculos que hacen funcionar el corazón, y para el sistema nervioso, la actividad enzimática y la coagulación de la sangre. El chocolate sin leche contiene menos grasas, y alcanza los niveles más altos en hidratos de carbono, magnesio (un constituyente esencial de nuestras células corporales, muy importante para obtener energía a partir del alimento que ingerimos), hierro (esencial para producir células rojas sanguíneas y transportar oxígeno por todo el cuerpo) y niacina (que interviene en la producción de energía a partir de la comida). El
chocolate sin leche también es menos calórico El chocolate blanco, a veces menospreciado por los expertos, contiene más calcio, zinc, caroteno y riboflavina (vitamina B2) que el chocolate sin leche.
Un estimulante natural
El chocolate contiene determinados alcaloides -sustancias orgánicas que se encuentran en las plantas que tienen un efecto poderoso sobre el cuerpo El más importante es la teobromina, que estimula el funcionamiento de los ríñones y actúa como diurético. El chocolate también es un estimulante del sistema nervioso central, con un efecto similar al de la cafeína, que también tiene el chocolate La teobromina constituye el 2% del grano de cacao y unos 200 mg de ella están en una tableta mediana El contenido de cafeína es menor 25 mg por tableta, la cuarta parte de cafeína de una taza de café.

Este antiguo anuncio presenta al chocolate como un alimento integral.
La prueba homeopática del chocolate
Una serie de "pruebas" hechas con el chocolate por homeópatas han demostrado claramente sus efectos estimulantes. Un experimento llevado a cabo con una decocción de granos de cacao tostados y disueltos en agua hirviendo produjo "una excitación del sistema nervioso similar a la causada por una infusión concentrada de café negro" y "un estado excitado de la circulación manifestado por una aceleración del pulso". Curiosamente, al realizar la misma prueba con granos de cacao sin tostar no se observó ninguo de estos efectos, llevando a la conclusión de que los cambios fisiológicos habían sido causados por las sustancias aromáticas desprendidas durante el tueste.
Mitos y prejuicios
Las afirmaciones de que el consumo de chocolate es perjudicial se basan casi siempre en el exceso de azúcares, grasas vegetales y aditivos contenidos en el chocolate de baja calidad. El chocolate de primera calidad contiene manteca de cacao puro sin aditivos grasos, y un elevado porcentaje de cacao sólido y por consiguiente menos azúcar -en algunos casos, nada. Las afirmaciones más concretas de que el chocolate provoca migraña, obesidad, acné, caries y alergias han sido refutadas por un buen número de expertos médicos:
MIGRAÑA. El queso y el chocolate han sido citados como productos que causan migraña, provocada por las altas dosis de tiramina que supuestamente contienen. El chocolate, sin embargo, sólo contiene una pequeña cantidad de tiramina.
OBESIDAD: Es poco probable que el chocolate sin leche de primera calidad sea causa de obesidad ya que contiene menos azúcar que el chocolate barato y, dado que es más caro, es menos probable que se cometan excesos en su consumo.
ACNÉ. Una serie de estudios americanos no han encontrado ninguna relación entre el consumo de chocolate y el acné entre los adolescentes. Los responsables más probables son los desequilibrios hormonales y la escasez de frutas frescas y verduras en las dietas habituales de los adolescentes.
CARIES. El chocolate se disuelve en la boca y su contacto con los dientes es breve, por ello el riesgo de estropearlos es menor que el asociado con el consumo de dulces o caramelos blandos, que permanecen en la boca durante más tiempo.
ALERGIAS. Menos de un 2% de la población tiene genuinas alergias a algunos alimentos, y la del chocolate es rara. Es probable que sean las nueces y la leche la causa de estas alergias, así que conviene comprobar qué ingredientes intervienen en cada caso.