Trufas de chocolate
PARA HACER 20 TRUFAS GRANDES o 30 TRUFAS MEDIANAS
250 ml de crema de leche doble
275 g de chocolate bitter (amargo) de primera
calidad, cortado a trozos pequeños
40 g / 3 cucharadas de mantequilla sin sal,
cortada a trozos pequeños
45 ml / 3 cucharadas de coñac, whisky o
aguardiente (a elegir)
cacao en polvo para espolvorear (opcional) nueces de pistacho finamente molidas, para
decorar (opcional)
400 g de chocolate bitter, para decorar (opcional)

1 Hervir la crema de leche a fuego moderado. Retirar del fuego y añadir el chocolate, todo a la vez. Remover bien hasta fundirlo. Añadir la mantequilla y remover hasta fundirla. Incorporar el coñac, whisky o licor. Echarlo todo en una ensaladera y dejar enfriar a temperatura ambiente. Tapar con papel transparente de cocina y dejar en la nevera unas 4 horas o toda la noche.

2 Forrar una placa de horno grande con papel de horno antiadherente. Usando una cuchara para hacer bolas de helado, formar unas 20 bolas grandes o unas 30 bolas medianas con la mixtura y ponerlas en la placa de horno preparada. Sumergir la cuchara en agua fría de vez en cuando, para evitar que la mixtura se pegue.

3 Si se quiere espolvorear las trufas, tamizar el cacao en polvo y ponerlo en un plato hondo. Rebozar las trufas en el plato y redondearlas. (Espolvorearse las manos con cacao para evitar que las trufas se peguen). No hay que preocuparse si las trufas no quedan perfectamente redondas, pues una forma irregular las hace parecer más genuinas. Alternativamente, rebozar las trufas con nueces de pistacho finamente molidas. Dejar enfriar en la propia placa hasta que estén firmes. Se pueden guardar en la nevera diez días o en el congelador hasta dos meses.

4 Si se quiere bañarlas con chocolate, no rebozarlas con cacao, sino dejarlas una hora en el congelador. Alternativamente, fundirlo en un cazo sobre una olla con agua hirviendo. Ensartar las trufas con un tenedor y bañarlas en la salsa de chocolate fundido, dando unos golpecitos con el tenedor en el borde del cazo para que se desprenda la salsa sobrante. Ponerlas en una placa de horno forrada con papel antiadherente. Si la salsa de chocolate empieza a espesarse demasiado, recalentarla un poco para aclararla de nuevo. Dejar enfriar las trufas hasta que estén firmes.
